domingo, 31 de enero de 2016

Hipotiroidismo y hipotiroidismo subclínico-Remedios propuestos por Josep Pàmies.

Josep Pàmies:https://joseppamies.wordpress.com/varia/

La fitoterapia en el tratamiento del hipotiroidismo supone la utilización de una serie de plantas con las siguientes finalidades:
– Plantas que ayudan a incrementar la producción de la tiroxina.
– Plantas que ayudan a remediar los síntomas del hipotiroidismo.
Entre las principales plantas tenemos:
Genciana: ( Genciana lutea) constituye un buen remedio para incrementar la producción hormonal de la tiroides. ( Maceración al 0, 2 % de raíz de genciana durante un par de días. Colar bien y disolver 400 gr. de Miel. Beber un par de copitas al dia)
Flor de la Pasión: (Passiflora caeurulea) Muchos de los síntomas relacionados con el hipotiroidismo
( depresión, insomnio, dolor de cabeza, etc.) pueden aliviarse con la utilización de esta planta.
( Infusión de un par de cucharadas de la planta seca por medio litro de agua. Beber un par de taza pequeñas al día )
Vitex Agnus castus : es una planta que regula el hipotálamo y la Pituitaria y este hecho muchas veces origina un buen funcionamiento de la Tiroides.
Galium Aparine y Malva Vulgaris: Gargarismos profundos con infusiones de la mezcla de las dos plantas son muy efectivas para Bocio y afecciones generales de la Tiroides .
Cola de caballo (Equisetum Arvense). Cataplasmas al vapor de esta planta en la parte afectada también ayudan a mejorar lla afección.
Calendula Officinalis , Milenrrama (Achillea Millefolium),Ortiga (Urtica Dioica): La mezcla de estas tres plantas en infusión (1,5-2 litros al dia) ayuda a regenerar incluso estados cancerigenos de la Tiroides.

Paul B. Preciado

http://elpais.com/elpais/2016/01/27/eps/1453910313_124066.html



Paul B. Preciado, embajador de la Queer Nation.Lea Crespi
Nómada y políglota, Paul B. Preciado pertenece a una generación de nuevos filósofos cosmopolitas que intentan imaginar una transformación de la sociedad, de nuestros modos de producción de valor y conocimiento. Subversivo y radical, absolutamente irreverente, siempre preciso y documentado, Preciado sigue la tradición comenzada por Nietzsche en la que la filosofía es una forma de vida. Frente a un feminismo biempensante que persigue la igualdad legal de las mujeres blancas, heterosexuales y de clase media, este filósofo transgénero propone una revolución que cuestione la diferencia sexual y las jerarquías raciales y de género dando visibilidad a los insumisos tradicionalmente dejados al margen: trabajadores sexuales, migrantes, actrices porno, lesbianas, los y las transexuales, diversos funcionales, en definitiva, la queer nation. “Soy trans y feminista. Mi feminismo es el punk contracultural de las películas porno de Annie Sprinkle, de la literatura de Virginie Despentes, de los cómics lesbianos de Alison Bechdel y de los pornos transgénero de ciencia-ficción de Shu-Lea Cheang”, declara.
Nació en 1970 en Burgos bajo el nombre de Beatriz. Hace seis años comenzó un proceso de “transición lenta” administrándose testosterona y solo hace uno decidió cambiar su nombre por el de Paul. De aquella experiencia nació primeroTesto yonqui (2008), un ensayo corporal donde describe el efecto de las hormonas. Con este libro, hoy un clásico en las universidades americanas, este heredero de Judith Butler y William S. Burroughs se ha convertido en uno de los filósofos y activistas sexuales más relevantes del ámbito internacional. “Foucault transformó nuestra forma de entender la historia de la sexualidad, pero su análisis se detenía en el siglo XIX y no tenía en cuenta los procesos de colonización y globalización. Después de la Segunda Guerra Mundial, hemos pasado de un régimen disciplinario en el que se buscaba que cada acto sexual fuera un acto reproductivo a un régimen que yo denomino farmacopornográfico, en el que la producción de placer y la incitación a la masturbación son parte de un dispositivo más amplio de control y producción de capital. Vivimos en la era de la píldora anticonceptiva y la viagra. Pero hay otras tecnologías de control capitalista: las audiovisuales y de vigilancia, con sus prótesis, el teléfono, la televisión, Internet. Nuestra forma de amar es kitsch y telecomunicativa”.
Siempre a la búsqueda de las afinidades productivas entre marxismo y deconstrucción, eso que los posestructuralistas llamaron écriture, Paul B. Preciado siguió a sus maestros, Ágnes Heller y Jacques Derrida, para quienes la filosofía era una fuente de comprensión crítica que podía ir más allá de una simple descripción del Estado ideal: “Entiendo la escritura como una forma de acción directa. Me interesa el cuerpo, pero no como organismo natural, sino como artificio, como arquitectura social y política. Mi proyecto consiste en someter la propia identidad a la crítica”. Y asegura que no hay una ortodoxiaqueer sino muchas maneras de ser transexual. “Lo importante es mantener abierto el proceso de experimentación crítica. La identidad y la orientación sexual son plásticas, ficciones históricamente construidas, el problema es que hay ficciones legitimadas socialmente y otras que carecen de reconocimiento político”.
“Vivimos en la era de la píldora anticonceptiva y la viagra. Nuestro amor es ‘kitsch’ y telecomunicativo”
Preciado se formó en Estados Unidos con una beca Fulbright a finales de los noventa, cuando la filosofía y los estudios culturales, sacudidos por el impacto de los movimientos sociales, dieron lugar a la teoría queer y poscolonial. Estudió primero en la New School for Social Research y se doctoró en Filosofía y Teoría de la Arquitectura por la prestigiosa Universidad de Princeton. Invitado por Derrida, fue durante 10 años profesor de teoría del género e historia política del cuerpo en la Universidad de París VIII y hoy es profesor visitante de la New York University. Pero lo que ha caracterizado su trabajo es la hibridación de la teoría, el activismo y la práctica artística, especialmente en el ámbito de los museos. Ha trabajado en el Centro de Estudios Avanzados del Museo Reina Sofía y fue director de Programas Públicos y del PEI (Programa de Estudios Independientes) del Museu d’Art Contemporani de Barcelona (Macba) poniendo en práctica lo que él llama “utopías experimentales de pedagogía radical”.
El filósofo francés Michel Foucault inventó el término “biopolítica” para referirse a los mecanismos no represivos del poder que controlan la forma que damos a nuestras vidas, nuestra organización del tiempo, nuestros modos de amar y desear. Un efecto más del neoliberalismo, que no se contenta con individuos disciplinados, sino que hace que interioricemos sus objetivos y acabemos convencidos de que son normales y deseables, a pesar incluso de nuestro juicio. Desde este planteamiento, Preciado cree que el poder que nos oprime en términos políticos es también un artefacto estético que nos capacita en su gozo y expansión propios. “Lo más duro es comprobar que desconocemos los dispositivos políticos que nos constituyen como sujetos, dispositivos que a veces nos controlan pero que también podrían empoderarnos”, apunta. De ese “pesimismo libertario”, valga el oxímoron, nació su último libro, Pornotopía. Arquitectura y sexualidad en ‘Playboy’ (finalista del Premio Anagrama de Ensayo 2010), donde desgranaba los mecanismos culturales del “primer burdel multimedia de la historia”, ese disneyland para adultos creado por uno de los precursores del erotismo gráfico, Hugh Hefner. “Si fuera posible pesar la historia como se pesa un objeto, habría que decir que el contrato sexo-político y económico que las mujeres establecían dentro de la mansión Playboy no era más vejatorio que el contrato matrimonial heterosexual de los años cincuenta. El ama de casa blanca de la posguerra era una trabajadora sexual, doméstica y reproductiva a tiempo completo, no asalariada, y cuyos derechos económicos y políticos eran extremadamente limitados. Y todo eso dentro de una situación hegemónica”, argumenta Preciado. “En Playboy se teatraliza la identidad masculina. Su nicho es como el escenario de Gran Hermano. Hoy nuestros espacios domésticos parecen ese plató de televisión, un puerto de telecomunicaciones y un centro de consumo. Nos encerramos con nuestros ordenadores portátiles como Hefner en su cama redonda y ultraconectada”.
Preciado sitúa su Manifiesto contrasexual (Anagrama, 2002), hoy traducido en ocho lenguas, “entre la acción política y la ciencia-ficción”. En el índice leemos entradas como ‘Dildotopía, Práctica II. Masturbar un brazo: citación de un dildo sobre un antebrazo’. “Todo lenguaje es intrínsecamente metafísico, ideológico. Las nociones de heterosexualidad, homosexualidad y transexualidad también son artefactos políticos”. Y concluye: “De la misma manera que Galileo rechazaba la idea de que el Sol girara en torno a la Tierra, yo intento rebatir la verdad natural de las identidades sexuales, raciales, nacionales”. Desde el pasado mes de junio, Paul B. Preciado vive entre Atenas y Kassel, allí dirige la Oficina de Programas Públicos de la Documenta 14 de Kassel (2017), de donde saldrán muchas de las actividades y publicaciones de la exposición de arte más importante del mundo.

martes, 19 de enero de 2016

Estreno mundial del programa de Radio SinfoEmociones

http://mixlr.com/maestro-navarro-lara/



Aquí podréis enlazar para seguir este nuevo proyecto, todos los Martes a las 20:OOh de España. El programa quedará grabado y podrá ser seguido en podcast.



martes, 8 de diciembre de 2015

CONCURSO EVA REQUENA



EN ESTE ENLACE PODRÉIS VOTAR POR MI, GRACIAS POR ADELANTADO. ES MUY FÁCIL Y REALMENTE REQUIERO DE VUESTROS VOTOS. MUCHAS GRACIAS.



http://www.concursointernacionaldedirecciondeorquesta.com/votaciones/







martes, 10 de noviembre de 2015

lunes, 9 de noviembre de 2015

"THE LEADERS" Interview with Sanduk Ruit 1

La ceguera operada en cinco minutos

http://www.lavanguardia.com/vida/20151109/54439679761/curar-ceguera-cinco-minutos.html



Un médico de Nepal cura la ceguera en cinco minutos


Un revolucionario oftalmólogo pretende acabar con la invidencia global

Vida | 09/11/2015 - 08:08h
Un médico de Nepal cura la ceguera en cinco minutos
El doctor Sanduk Ruit ha restaurado la vista a más de 100.000 personas con su revolucionario método de operar las cataratas Facebook
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Barcelona, (Redacción).- ¿Se imagina curar la ceguera por menos de 50 euros en cinco minutos? Un médico en Nepal lo ha logrado con un revolucionario método y sin ningún tipo de brujería o engaño. Se trata de un sistema de microcirugías reconocido por la prestigiosa revista American Journal of Ophthalmology.

Según informa The New York Times, el doctor Sanduk Ruit ha hecho que más de 100.000 personas recuperen la vista con una sencilla operación de cataratas sin suturas. Con la ayuda de un microscopio y un bisturí, el oftalmólogo extrae las cataratas que impiden ver e inserta una nueva lente en el ojo del paciente.

Un proceso rápido, barato y con una efectividad muy similar a la lograda con las máquinas más modernas. Tan revolucionario es este "Método Nepal" que ahora se enseña en algunas escuelas de medicina en Estados Unidos.

Unos 39 millones de personas en todo el mundo son ciegas y alrededor de la mitad de ese número es a causa de las cataratas, según la Organización Mundial de la Salud. Y aunque este problema en España se puede operar por un precio que ronda entre los 1.300 y los 5.000 euros por ojo, en países pobres es un problema relevante. Sin vista la vida cotidiana se hace más complicada y eso aumenta las posibilidades de no poder salir adelante.

El diario The New York Times acompañó a una paciente de Sanduk Ruit. Thuli Maya Thing, una mujer de 50 años, llevaba varios años sin ver por culpa de las cataratas. Debido a la ceguera tenía problemas para cuidar de sus hijos, no podía trabajar y eso suponía que la familia pasara hambre por momentos. "No puedo buscar leña o agua. No puedo cocinar los alimentos. Me caigo muchas veces y me he quemado con el fuego", relató al periódico.

Tras una intervención de cinco minutos por ojo y un reposo de 24 horas, el doctor retiró el vendaje de Thuli. Tras parpadear incrédula un par de veces empezó a sonreír. "Yo solía moverme arrastrándome. Ahora puede levantarme, caminar y volver a ver a mi marido y mis hijos", explicó incrédula.

El doctor Ruit, de 61 años, ha acallado las críticas de los escépticos con el reconocimiento estadounidense. Ahora, junto al oftalmólogo Geoffrey Tabin se ha propuesto plantar cara a la ceguera global con un proyecto cargado de optimismo. "Si podemos hacer esto en Nepal, se puede hacer en cualquier lugar del mundo".



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miércoles, 19 de agosto de 2015

RECORD MUNDIAL: 150 Directores de Orquesta dirigen simultáneamente la Óp...




Este vídeo resume la ilusión, la pasión, el amor, las ganas de trabajar por y para la música... Personas venidas de todas las partes del mundo, cada uno aportando su esencia...Todos a una, entregados a la música está Carmen de Bizet, que fue grabada también en la semana del encuentro de directores que celebra la "Escuela de dirección Maestro Francisco Navarro Lara", por la  Orquesta Internacional de Directores de Orquesta, en Huelva Ciudad de La Luz una provincia de Andalucía, llena de arte. Compañeros allá donde esté la música siempre habrá luz, alegría y felicidad. SOMOS UNA GRAN FAMILIA. GRACIAS UNA VEZ MÁS. 

domingo, 10 de mayo de 2015

Caleb's Story

LOBOS: Cómo los lobos son capaces de cambiar el curso del río

Keops La Gran Pirámide...

fuente:http://noticiasdelaciencia.com/not/13990/-ldquo-la-gran-piramide-de-keops-se-anticipa-en-milenios-a-la-evolucion-de-la-ciencia-rdquo-/


“La Gran Pirámide de Keops se anticipa en milenios a la evolución de la ciencia”

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La Gran Pirámide de Giza en Egipto, la más antigua de las Siete Maravillas del Mundo y la única que aún persiste, ha sido y sigue siendo un monumento que despierta la admiración de egiptólogos, arqueólogos y arquitectos como Miquel Pérez-Sanchez Pla (Barcelona, 1950), que la ha reconstruido en su medida exacta. Pero lejos de cerrar un capítulo de la historia, la reconstrucción del monumento ha generado aún más enigmas, parte de los cuales se resuelven en el libro La Gran Pirámide, clave secreta del pasado.

Miquel Pérez-Sanchez Pla no es un arquitecto al uso. Amante de la poesía –ha escrito cinco libros de este género–, su curiosidad por la Gran Pirámide de Giza nació al escribir sobre los orígenes del hombre. “Me pareció necesario como arquitecto hablar en este libro de la arquitectura de los orígenes”, recuerda Pérez-Sánchez Pla.

Su hábito de dibujarlo todo le llevó a poner en el ordenador las medidas conocidas de uno de los monumentos más importantes de la historia de la Humanidad. Ahí comenzó un viaje que, doce años más tarde y tras interesantes hallazgos sobre la civilización egipcia, culmina en la publicación del libro La Gran Pirámide, clave secreta del pasado.

Pero los secretos revelados por este arquitecto, que entremezcla las matemáticas, la geometría, la astronomía, la geodesia y las lenguas antiguas, no son más que la primera pieza de un gran puzle. Y es, sin duda, su experiencia como poeta la que le ha guiado en toda esta aventura. “Ha sido absolutamente clave para ver el monumento desde el punto de vista de la mitología, la literatura y la historia”, dice Pérez-Sánchez Pla.

La Gran Pirámide es un monumento distinto de las otras pirámides. Aunque en la actualidad la vemos como una gran escalera, no lo era cuando se construyó. Tenía las caras lisas, pero “parece que un terremoto desprendió parte de los bloques y luego los fueron arrancando para utilizarlos como cantera”, informa el investigador.

A pesar de todo, quedó una hilera de piedras cuya inclinación hace tiempo que se había medido. El arquitecto ajustó la medida gracias a los números y a Pitágoras –que estuvo 20 años en Egipto y fue ungido sacerdote–. “Pero con la inclinación perfectamente definida nos dimos cuenta de que los bloques de caliza no llegaban hasta arriba, hasta su altura total definida por William F. Petrie en 280 codos reales (cr=0,5236 metros) y aceptada unánimemente. Por tanto, faltaba algo. Pero, ¿qué?”, se pregunta Pérez-Sánchez Pla.

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El arquitecto Miquel Sánchez-Pérez Pla, durante la presentación del libro en el Ateneo de Madrid a finales de abril. (Foto: Sinc)


Para responder a esta cuestión, Miquel reconstruyó el monumento que quedaba truncado en su vértice. “Lo que fue absolutamente sorprendente es que contiene una fórmula matemática todavía indescifrada que garantiza que su reconstrucción sea exacta”.

En su labor de reedificar virtualmente la pirámide, el arquitecto entrelazó números y llegó a realizar un cálculo que resultó ser poético para definir la altura del vértice del monumento. El resultado fue igual a 277,7778 cr, que se obtiene al dividir lo infinitamente grande según los egipcios –el millón–, dividido por lo infinitamente pequeño –3.600, que es la división de la hora y del grado en segundos–. Pero esa altura no permitía llegar a los 280 cr ya determinados. Y sólo una esfera representando al Sol podría completar este vacío.

“La reconstrucción de la Gran Pirámide se realizó con una precisión de veintésimas de milímetro, es decir, de un milímetro dividido en 20 partes. Se trata de un nivel de precisión 100 veces superior al normal en arquitectura que solo se podría conseguir por ordenador. Una vez realizada nos encontramos con que la superficie de la Gran Pirámide era de 314.159,2 cr2, lo que nos ofrecía una aproximación con seis decimales al número Pi, y esto representaba avanzarse 3.000 años en la evolución de la ciencia”, afirma Pérez-Sánchez Pla.

Estas conclusiones llevaron al investigador a realizar su tesis doctoral en la Universidad Politécnica de Cataluña. “Quise analizarla de arriba abajo”, certifica el autor atraído por dos de sus peculiaridades: un zócalo que mide un codo real (0,5236 metros) –la distancia que va desde el codo hasta la punta de los dedos– y el centro de las caras (apotemas) ligeramente hundido hacia el interior, “por lo que la medida de la pirámide en el extremo del cuadrado de la base es mayor que la que tiene en el centro”, explica el experto.

La primera sorpresa fue que el zócalo ya daba la unidad de medida de la pirámide. “¿Te imaginas que en el Partenón los arquitectos hubieran dejado en piedra la unidad de medida que emplearon para construirlo? Yo no lo he visto nunca, salvo en el caso de la Pirámide de Keops”, se asombra todavía el arquitecto, reconvertido en científico.

No obstante, esto no fue más que el principio. Al medir la Cámara del Rey, Pérez-Sánchez Pla se percató que contenía dimensiones exactas en metros: su altura respecto al zócalo era de 43,00 m, la diagonal de su muro mayor de 12,00 m y su volumen de 321 m3. “Aún no nos explicamos cómo, pero son demasiadas casualidades”.

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Detalle de la coronación de la Gran Pirámide. La esfera medía 1,423 metros, lo que representa la 103ª parte de la altura de la pirámide. (Foto: Reconstrucción de Pérez-Sánchez Pla)


A partir de la geometría de la Gran Pirámide confirmó la presencia del número Pi (3,1416), del codo real (0,5236) y del número Phi o número de oro o divina proporción (1,6180). Además, el perímetro, la superficie y el volumen de la Gran Pirámide calculados por ordenador demostraban que la reconstrucción era totalmente exacta a través de la ley del número 888, una cifra clave en el libro que solo su lectura puede revelar.

“Hay un montón de elementos relacionados con el número 888”, y esta cantidad podría simbolizar la presencia de un dios único primigenio, que está documentado en el IV milenio antes de Cristo y que es anterior al politeísmo conocido de los egipcios. Esta cifra ‘secreta’ que está asociada a toda la geometría del monumento, y que se repite de forma sistemática a lo largo de su investigación, no es la única: también aparecen frecuentemente los números 432 y 892.

En busca de más respuestas, Pérez-Sánchez Pla no encontró más que preguntas para resolver este gran rompecabezas. Por ello recurrió a la lectura de la mitología, centrándose en el mito de Osiris (dios egipcio de la resurrección, símbolo de la fertilidad y la regeneración del Nilo). “Hemos llegado a la conclusión de que era la personificación de una civilización madre que transmitió la sabiduría al Antiguo Egipto”, explica el científico.

De nuevo, son los datos comprobados a través de las matemáticas y la astronomía los que permitieron establecer la fecha del día de la muerte de Osiris. Comparándola con el momento de la inauguración de la Gran Pirámide, que se había determinado por los canales estelares, el arquitecto llegó a la conclusión de que había 1.000 años de diferencia entre un día y otro.

Por lo tanto, “la Gran Pirámide es el monumento conmemorativo del Milenario del día de la muerte de Osiris”, zanja el autor quien añade que la construcción de la Gran Pirámide –que duró 17 años y 9 días– se culminó el 3 de octubre del 2530 antes de Cristo, hace 4.545 años. Las fechas del inicio y del final de las obras se han podido establecer a partir de la alineación de dos canales estelares de la Gran Pirámide con el planeta Marte.

Pero los cálculos también han permitido desvelar el significado del nombre del monumento: el Horizonte de Keops. Si la esfera del vértice se transforma en un ojo es “exactamente lo que ellos están viendo desde arriba”, el horizonte. Esta imagen da aún más pistas sobre un segundo horizonte, cuyo perímetro de visión se establece desde la altura donde está la hipotética y aún oculta Cámara Sepulcral. “Resulta que este segundo horizonte es la medida del primero multiplicado por 0,888. A partir de ahí, y con otras pruebas, deducimos dónde se hallaría esta cámara que podría contener el cadáver momificado del faraón”.

Sin embargo, lo que más sorprendió a este arquitecto catalán fue la precisión de los resultados de los cálculos del volumen, el perímetro y la superficie de la pirámide. Este es el gran enigma. “No tengo ni idea de cómo lo hicieron, no solo cómo la construyeron sino cómo la proyectaron, porque la Gran Pirámide se convierte en un elemento que concentra una gran cantidad de información. Es una enciclopedia de piedra”, afirma el investigador ante la inevitable pregunta: ¿Cómo pudieron construir con tal grado de precisión? “Cuánto más sé, menos sé. La incógnita de cómo lo hicieron sigue abierta”.

Angustiado ante la ausencia de esta gran respuesta, Pérez-Sánchez Pla se refugió en su director de tesis. “Tú bastante has hecho descubriéndolo; ahora que sean los demás quienes expliquen el cómo”, le dijo.

El libro responde de algún modo a esta importante cuestión. “Esta sabiduría es imposible que naciese a lo largo de los seis siglos de historia que llevaba esta civilización que surgió en el 3100 antes de Cristo. La pirámide se inauguró en el 2530 antes de Cristo, seis siglos de diferencia en la que se demuestran sin duda grandes conocimientos astronómicos, geodésicos, geométricos y matemáticos”.

La conclusión a la que llega Miquel es que los egipcios fueron herederos de una sabiduría anterior porque “sino no tiene explicación”. El investigador se remite a toda una serie de datos mitológicos que hacen pensar en una civilización científica previa.

A esto se suma el conocimiento geodésico que los egipcios tenían de la Tierra que es “imposible que sea casual”. En la Gran Pirámide de Keops hay datos proporcionales que nos dan el perímetro medio de la Tierra, la longitud del meridiano, y el radio polar con una gran precisión. Pero si realmente fueron herederos de una sabiduría anterior, ¿en qué otros monumentos se reflejaría este conocimiento?

Miquel Pérez-Sánchez no tuvo que buscar muy lejos. Miró hacia la Esfinge de Giza, que según la egiptología es contemporánea de la Pirámide de Kefrén. “El desgaste de la piedra es extraordinario en el cuerpo pero mucho menor en la cabeza. Al estar en una fosa, las arenas del desierto la recubrieron y lo que quedó fuera fue la cabeza, por lo que se tendría que haber desgastado más que el cuerpo que quedó protegido. Pero ocurre justo al revés”.

A través de su investigación, Pérez-Sánchez Pla la ha podido fechar con exactitud confirmando la datación aproximada realizada por Robert Schoch, geólogo y profesor de la Universidad de Boston (EE UU), que llegó a la conclusión de que la Esfinge –que originariamente tendría cabeza de león– era de entre el 5.000 y el 7.000 antes de Cristo. Pero no solo eso, Miquel ha averiguado también porqué construyeron este monumento. “Esto no aparece en este libro”. Habrá que esperar al siguiente para descubrirlo.

Mientras, el arquitecto seguirá intentando desvelar los misterios de esta civilización porque, como decía el historiador griego Plutarco, “no hay nada más grande para el hombre que la obtención de la verdad”.

A lo largo del mes de abril, Miquel Pérez-Sánchez Pla presentó su libro en la sede del CSIC en Barcelona, en el Ateneo de Madrid y en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM). Durante el mes de mayo, está prevista otra presentación en la Casa de la Ciencia del CSIC en Sevilla. (Fuente: SINC)
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